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Alas para aterrizar

Volar, coger la maleta, abrir las alas. Viajar lejos de las precupaciones de aquí. Creer por un instante que eso es felicidad y libertad. ¿Y si las alas son para aterrizar? Respirar, aceptar las cosas, abrazar la calma. Permanecer sabiendo la tristeza que queda. Entender que a pesar de que haya pena, siempre se puede construir alegría.

En un mar de luna

Con la mente en calma y la cabeza con mil pensamientos. Con la respiración acelerada y el cuerpo completamente quieto. Los ojos fijos en el agua de la superficie aunque perdidos en el reflejo del cielo. Dudando segura, ella siempre estuvo perdida en un eterno mar de luna.

INTENSO

  Pudo ser breve, incluso fugaz. Sin embargo el tiempo no importaba cuando se trataba de marcar su alma y su paso había sido arrollador, Haciéndose un gran hueco como si siempre hubiera estado ahí y como si nunca fuera a marcharse.

INFIERNO

 Nadie supo que vivía ardiendo en el mismísimo infierno porque trataba de esconder el fuego de las llamas bajo el resplandor de su sonrisa.

INVIERNO

 Todos sus recuerdos eran en invierno y eso era raro. Habían vivido juntos el mismo número de veranos que de inviernos y para una chica que adoraba el calor era extraño que sus recuerdos fueran esos. Entendió que eran fríos y oscuros porque, aunque bonitos, representaban aquello a lo que no quería volver. 

Soledad

Quien no ha sentido nunca la soledad no entiende que es algo que nace dentro, muy dentro de ti y que te agarra causando dolor.  Y va tirando y tirando para arrastrarte a tu propio interior, alejándote de todos, alejándote de todo. Cayendo cada vez más profundo y mirando desde la distancia,tu cuerpo sigue estando ahí pero tú te encuentras atrapado dentro.

Blanco y negro

 En su vida no había colores y nunca los necesitó. Caminaba entre tonalidades grises, sintiéndose cómoda sin destacar. Hasta que llegó él...con su luz, como un enorme resplandor blanco que iluminaba cada rincón descubriendo ante sus ojos hermosos colores donde antes solo veía sombras. Ella se sentía fragil, apabullada ante tanta belleza, queriendo ser parte de todo ello pero sabiéndose distinta. En cambio él no se asustó de su apariencia oscura sino que como los polos opuestos de un imán, ellos luz u oscuridad se atraían sin remedio. Ella luchó contra su corazón porque sabía que su cuerpo estaba cubierto de espinas y su interior ardía en llamas. Temía lastimarle y una luz tan linda como él debía brillar siempre en su máximo esplendor.