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Que sea especial

 Si no es especial, no lo hago. Y si lo hago, que sea especial. Hay demasiadas cosas normales,  o quizás no hay nada normal. Tú marcas la diferencia.  Tener vida y vivir o una vida para vivirla. Mar Albín 

Ti voglio bene

Lo llamamos poesía porque no todo el mundo puede creer en la magia. Y es magia cuando las palabras te acarician y te transforman. Sutilmente, desde el interior. Porque no se trata del significado que tengan, sino de la emoción y sentimientos que conllevan.  Quién sabe ver más allá de las letras, conecta directamente con tu alma.  Y cuando sabe jugar con el bolígrafo y el papel para hablarte de ti de un modo que ni tú te conoces...es magia o, quizás, solo poesía. Mar Albín 

Brindisi con doble A

 A veces se puede tocar lo que hubiera sido otra vida. Y aunque sepas que no puedas vivirla, tienes la suerte de poder saborearla un poquito. Dejándote ese sabor dulce en la boca, con notas de nostalgia y canción que comienza con La menor. Mar Albín 

Los sentimientos de los sentidos: Luna

Refugiada en la quietud de la noche, encuentra serenidad iluminada por el tenue resplandor de una, siempre bella, luna. Siempre en calma, siempre en paz, aunque las lágrimas la atrapen y la incertidumbre aceche. Ella y la luna, la luna y ella.  Sencillo recordatorio de la fortaleza, del brillo en la oscuridad, de la belleza imperfecta. Mar Albín 

Los sentimientos de los sentidos: Mar

Las olas que vienen y van, llevando mensajes en botellas y borrando huellas de la orilla.  Agua salada, como lágrimas, que acaricia la piel y baña el alma. Mar lleno de vida, mucha vida junto al mar. Mar Albín 

Los sentimientos de los sentidos: Sol

Una sonrisa, con la misma calidez que los últimos rayos del sol que pinta el cielo en tonos rosados y anaranjados.  Amor, optimismo incluso en una olvidada tristeza. Una explosión de energía que atrapa la mirada para detenernos, aunque sea un instante, y contagiarnos de ella.  La energía que se transforma en alegría. Mar Albín 

Sabor salado

Los besos ya no me saben a sal, ni las caricias son cálidas como el sol acariciaba la piel cuando las olas rompían con fuerza, impacientes por llegar a tu orilla. Al caer la noche no veo estrellas ni me distraigo mirando la luna llena.  Las prisas, la ciudad...la vida, ocupan mis días sin importarme si llueve o nieva ni si florece la primavera.  Solo te dedico mis sueños, porque de ellos eres dueño, porque en ellos vuelo a tu recuerdo. Porque solo pudo ser un sueño, tenerte con calma, sin prisa y con risa, desnudándome ante ti , el alma.