Calma en la locura

 Y un día te escriben poesía y te regalan flores. Montas en moto y se preocupan por tus heridas. Comes rico y sencillo en la playa y al salir de la ducha escuchas los acordes de una guitarra. 

Un día te das cuenta que a veces cometer una locura te lleva a la calma que voltea continuamente todo lo que crees o piensas. 

Simples palabras suenan hermosas con acento.

Tener a alguien cerca no es cuestión de distancia, sino de estar presente. De manera natural, sincera y con la libertad de saber que estamos porque podemos irnos pero preferimos quedarnos.

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