Efímera eternidad

Podemos prometer la eternidad que no tenemos, desdibujar el final de lo que amamos. 

Sin embargo, hay algo imborrable en lo efímero. Son esos instantes que sabemos que no durarán para siempre los que saboreamos con consciencia, con ansia y ganas. Son los que permanecen en el recuerdo y multiplican su magia cada vez que pensamos en ellos, como si los revivieramos, como si descubriéramos algo nuevo al pensarlos.

Lo efímero no se corrompe. Mantiene su fuerza buscando una oportunidad para ser eterno.


Mar Albín 

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