El precio de la fortaleza

 Cuanto más fuerte te (re)construyes,más dura es la coraza que te protege aunque sepas que también es cárcel.

Lo malo duele pero ya no hiere, hay calma en lo que antes te asustaba, las sonrisas son un saludo y las risas suenan fuertes entre bailes y bromas. 

Pero tiene un precio.

Te has construido fuerte, sí, pero antes te rompiste débil. Y una pequeña tristeza se quedó encerrada en esa fortaleza. No dejas que lo malo entre aunque sabes que ya hay una pena prisionera que nunca se irá.

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