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El amor más puro

  Hay un tipo de amor que es mayor que todos los demás, un amor por el que te levantas cada mañana y en el que piensas cada noche. Puede hacer que te acuestes con la conciencia intranquila, si has gritado o no has hablado como debías, y por el que quieres ser mejor persona y te cuestionas cada momento. Es un amor puro, por el que dejarías de hacer todas tus cosas porque realmente lo que te importa es poder pasar tiempo a su lado y disfrutar de cada instante.  Quieres saborear cada momento y no te importa sacrificar todo lo demás. Porque para ti no es sacrificio por mucho que te digan que no puedes perder tu identidad.  Porque ahora tu identidad está en sus manos y lo realmente lo importante para ti es ver su sonrisa cada día.  Porque es lo que te llena y lo que te hace sentir las emociones como nunca las habías sentido con sobrecogimiento, con pasión, con risas sin fin, con tristeza, con ansiedad, con calma y con un amor infinito.

En verano brillan los ojos

Hemos tratado de robar días al otoño para alargar un verano que hace muchas noches que pasó. La luna ya no me encuentra de paseo y los cálidos atardeceres han cambiado su color anaranjado para pintar tonos rosados en el cielo, como si regalarnos esa belleza fuera un sutil recordatorio de que los cambios tienen algo bonito que ofrecernos. En verano no se caen las hojas, en verano brillan los ojos.  El frío llega con el anhelo, no sé cuál va primero, de días de sonrisas e intensidad. Cambiando la libertad para volar, por la tranquilidad de la vuelta al hogar.

El precio de la fortaleza

 Cuanto más fuerte te (re)construyes,más dura es la coraza que te protege aunque sepas que también es cárcel. Lo malo duele pero ya no hiere, hay calma en lo que antes te asustaba, las sonrisas son un saludo y las risas suenan fuertes entre bailes y bromas.  Pero tiene un precio. Te has construido fuerte, sí, pero antes te rompiste débil. Y una pequeña tristeza se quedó encerrada en esa fortaleza. No dejas que lo malo entre aunque sabes que ya hay una pena prisionera que nunca se irá.

Mis canciones

Ya he recuperado mis canciones y mis letras.  Ahora, que de nuevo las tengo, no volveré a dejar que las roben. Ya no me hablan de ti, ya no temo escucharlas porque vuelven a ser mías y nunca (debí pensar que) fueron tuyas. El amor no eres tú, al fin lo entiendo.  El amor debió ser siempre cómo me haces sentir y lo que quiero ofrecerte. No sobre perderme para tenerte.

Calma en la locura

 Y un día te escriben poesía y te regalan flores. Montas en moto y se preocupan por tus heridas. Comes rico y sencillo en la playa y al salir de la ducha escuchas los acordes de una guitarra.  Un día te das cuenta que a veces cometer una locura te lleva a la calma que voltea continuamente todo lo que crees o piensas.  Simples palabras suenan hermosas con acento. Tener a alguien cerca no es cuestión de distancia, sino de estar presente. De manera natural, sincera y con la libertad de saber que estamos porque podemos irnos pero preferimos quedarnos.

Efímera eternidad

Podemos prometer la eternidad que no tenemos, desdibujar el final de lo que amamos.  Sin embargo, hay algo imborrable en lo efímero. Son esos instantes que sabemos que no durarán para siempre los que saboreamos con consciencia, con ansia y ganas. Son los que permanecen en el recuerdo y multiplican su magia cada vez que pensamos en ellos, como si los revivieramos, como si descubriéramos algo nuevo al pensarlos. Lo efímero no se corrompe. Mantiene su fuerza buscando una oportunidad para ser eterno. Mar Albín 

Que sea especial

 Si no es especial, no lo hago. Y si lo hago, que sea especial. Hay demasiadas cosas normales,  o quizás no hay nada normal. Tú marcas la diferencia.  Tener vida y vivir o una vida para vivirla. Mar Albín